Cuadernos Universitarios. Publicaciones AcadC)micas de la Universidad CatC3lica de Salta (Argentina), nC:m. 13, 2020
e-ISSN 2250-7132
CC
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Abstract

EspaC1ol

Desde aquel movimiento de CC3rdoba en la Argentina en 1918, que en la educaciC3n universitaria en AmC)rica Latina levantC3 las banderas de autonomC-a, cogobierno y participaciC3n, hasta su actual centenario, se ha procesado una enorme transformaciC3n que tal vez haya construido en parte la universidad postulada por aquellos sueC1os, pero que hoy estC! inserta en un sistema de educaciC3n superior muy diferente. Entre el movimiento de reforma de 1918 y los movimientos estudiantiles latinoamericanos de 1968, tuvo lugar una fase marcada por una transformaciC3n polC-tica e institucional asociada a las causas reformistas de CC3rdoba en la que se impuso lentamente un fuerte cambio en la gestiC3n de las universidades pC:blicas latinoamericanas. Y desde aquellas luchas estudiantiles al momento actual, irrumpiC3 una nueva fase marcada por una gran diferenciaciC3n institucional centrada en la expansiC3n de la universidad privada.B

Palabras clave: educaciC3n universitaria en AmC)rica Latina - autonomC-a universitaria - educaciC3n superior - reforma universitaria (1918) - movimientos estudiantiles latinoamericanos (1968)

English

Ever since that movement in Cordoba, Argentina, in 1918, which raised the flags of autonomy, co-government and participation in university education in Latin America, until its current centennial, an enormous transformation has taken place that may have built in part the university postulated by those dreams, but which today is inserted in a very different system of higher education. Between the reform movement of 1918 and the Latin American student movements of 1968, there was a phase marked by a political and institutional transformation associated with the reformist causes of CC3rdoba, in which a strong change in the management of Latin American public universities was slowly imposed. And from those student struggles to the present day, a new phase emerged marked by a great institutional differentiation centered on the expansion of the private university.

Keywords: university education in Latin America - university autonomy - higher education - university reform (1918) - Latin American student movements (1968)

Ensayo cientC-fico

Citar: Rama, C. (2020). La dinC!mica de lo pC:blico y lo privado en la educaciC3n superior en AmC)rica Latina. Del Manifiesto de CC3rdoba de 1918 a la CRES del 2018. Cuadernos Universitarios, 13, pp. 49-60.

La primera fase: 1918-1968

Durante un largo perC-odo de 50 aC1os, la casi totalidad de los paC-ses de la regiC3n, al calor de las luchas nacionales de sus estudiantes y profesores influenciados por las banderas del movimiento de CC3rdoba, sucesivamente fue aprobando leyes nacionales que otorgaron diversos grados de autonomC-a y cogobierno a las universidades pC:blicas. Se generC3 una descentralizaciC3n de la gestiC3n institucional que migrC3 desde los ministerios y los poderes ejecutivos y derivC3 en el empoderamiento de las universidades y de las asociaciones estudiantiles y docentes. En ese trC!nsito se gestC3 la gratuidad como derivaciC3n de la cogestiC3n y se facilitC3 el lento crecimiento de la matrC-cula, que pasC3 a escala regional de apenas unos 15.000 estudiantes en 1918, en unas treinta universidades (de las cuales solo unas cuatro eran privadas), a una cifra cercana a los 500.000 estudiantes a fines de los aC1os sesenta, mientras la poblaciC3n total de la regiC3n saltC3 de 88 a 280 millones de habitantes. Mientras que la poblaciC3n se multiplicC3 por tres, los estudiantes universitarios se multiplicaron por treinta.

Sin embargo, a pesar de ese crecimiento, la educaciC3n superior se mantuvo como una cobertura de elites, con algunos segmentos agregados de las capas medias superiores, especialmente en Cuba, la Argentina y el Uruguay. La cobertura bruta de la educaciC3n superior regional que para 1918 era alrededor del 1B % o 2B % de los jC3venes de 18 a 24 aC1os, para el aC1o 1970 alcanzC3 al 7B %. Y se mantenC-a como una educaciC3n superior de tipo universitaria, centrada en la docencia, organizada en facultades, con ofertas centradas en la formaciC3n profesional liberal, con escasa matrC-cula en las C!reas de ciencias bC!sicas, agro o ingenierC-a, muy focalizada en ofertas de grado y con alta dominancia del sector pC:blico. En dicho perC-odo tampoco cambiC3 significativamente su estructura curricular, su grado de regionalizaciC3n o el nivel de la investigaciC3n. SC- cambiC3 su gobernanza y el ejercicio del poder interno conformando un nuevo arquetipo de universidad latinoamericana con su gobierno colegiado en todos los niveles, su autonomC-a frente a la sociedad y los gobiernos de turno y su acceso abierto en condiciones de gratuidad con dinC!micas catedrC!ticas soportadas en una muy amplia libertad de las cC!tedras.

Este proceso, que hemos definido como B+la primera reforma de universidad latinoamericanaB;, al afincarse en la autonomC-a y el cogobierno, contribuyC3 a introducir lentamente la gratuidad y una creciente flexibilizaciC3n de los accesos, lo que permitiC3 un lento crecimiento de la cobertura y el ingreso de sectores medios. Sin embargo, al mismo tiempo, la conformaciC3n de una dinC!mica basada en su capacidad para establecer reglas creC3 lC-mites en los mecanismos externos de aseguramiento de la calidad, y el propio impulso a la diferenciaciC3n institucional pC:blica, lo cual facilitC3 la conformaciC3n de ciertas macrouniversidades. Este desarrollo de estructuras de poder internas, incluso limitC3 la pertinencia y la eficiencia en los procesos de gestiC3n ya que la lC3gica de la cogestiC3n marcC3 distancias frente a las estructuras productivas de mercado.

La educaciC3n superior en este perC-odo de 1918 a 1968 en la regiC3n fue funcional a la inserciC3n marginal en el largo ciclo econC3mico y social del fordismo y la cadena de montaje a escala global que analizara Krondratieff. AquC-, sin embargo, las estructuras productivas consolidaron un modelo de industrializaciC3n sustitutivo con instalaciC3n de las terminales de las cadenas de producciC3n de valor de los paC-ses desarrollados, se reafirmC3 un modelo primario exportador, ya no solo agropecuario, sino tambiC)n minero y petrolero, con bajo empleo profesional, y se impulsC3 la conformaciC3n de los modernos Estados en los que se concentraba el escaso empleo profesional.

Aunque el sector superior cubierto por la oferta pC:blica era dominante, su incidencia se fue reduciendo a medida que aumentaba la demanda y que los gobiernos y las sociedades habilitaban la irrupciC3n de la cobertura privada, la cual aumentC3 leve pero continuamente, y probablemente pasC3 del 2B % o 3B % al 15B % del total en 1960. Al inicio del ciclo reformista solo habC-a oferta privada habilitada en el Brasil, Colombia, Chile y el PerC:, en tanto que hacia fines de los sesenta ya se habC-an creado sucesivamente universidades privadas, y especialmente catC3licas, en gran parte de los paC-ses restantes, tales como MC)xico, la Argentina, el Ecuador, el Paraguay, PanamC!, Nicaragua, la RepC:blica Dominicana, Venezuela y El Salvador. La gestaciC3n de estas universidades privadas de elite fue resultado tanto de una estrategia de reposicionamiento de la Iglesia, y especialmente de la CompaC1C-a de JesC:s, como de una dinC!mica polC-tica y de deterioro de la calidad en el sector pC:blico, que fue produciendo en casi todos los paC-ses de la regiC3n una lenta fuga de las elites econC3micas y sociales latinoamericanas desde la universidad pC:blica hacia la universidad privada. Ello se daba al mismo tiempo que las capas medias urbanas mC!s profesionales y politizadas comenzaban a ser los actores dominantes en las universidades pC:blicas.

Para el final de este largo perC-odo, cuando se produjo la crisis del modelo econC3mico que atravesC3 casi todo el continente, los estudiantes pintaban en las paredes el deseo de B+tomar el cielo por asaltoB; y tambiC)n el reclamo de B+mC!s aulas para estudiar, que no somos sardinasB;. Sin embargo, la cobertura de la educaciC3n superior en la regiC3n era de elites pues alcanzaba apenas el 7 % de los estudiantes de 18 a 24 aC1os y con un sector privado aC:n mC!s elitista, que representaba, a inicios de los 70, casi el 30B % de esa cobertura, mC!s allC! de las diferencias entre paC-ses, tanto en el plano general de la educaciC3n superior como en la incidencia de la educaciC3n superior de gestiC3n privada en los distintos paC-ses.

En estos primeros 50 aC1os desde la reforma de CC3rdoba, la educaciC3n superior pasC3 de ser una educaciC3n estatal gestionada por los gobiernos a una educaciC3n autC3noma y cogestionada, y de una educaciC3n casi monopC3lica pC:blica a una educaciC3n de relativas minorC-as de la educaciC3n pC:blica, con el 5B %, y de elites de la educaciC3n privada, con el 2B % restante de la cobertura, o sea casi tres veces mC!s pequeC1a.

Era el fin de un tiempo y el inicio de uno nuevo. Para entonces, tal vez gracias a los inventos de unos muchachos como Bill Gates y Steven Jobs, que desde sus garajes impulsaron con la informC!tica y la microelectrC3nica el inicio de un nuevo ciclo econC3mico y social, comenzaron a transformarse las empresas, la economC-a y los mercados de trabajo, cambiaron tambiC)n las demandas por nuevas competencias laborales y se impulsC3 una mayor dotaciC3n de recursos humanos calificados. Tal proceso no fue igual, los paC-ses no alcanzaron los mismos niveles de inserciC3n en la nueva divisiC3n internacional del trabajo, en parte por los diferenciados niveles de formaciC3n de recursos humanos. La dotaciC3n de especialistas y universitarios determinC3 distintos niveles de competencias profesionales en la poblaciC3n trabajadora y, por ende, distintas lC3gicas de producciC3n y de trabajo con diferentes niveles de valor agregado de conocimiento y de composiciC3n tC)cnica. A partir de entonces, la batalla por la formaciC3n de recursos humanos altamente capacitados y de calidad pasC3 a ser el eje del desarrollo de los paC-ses en la nueva dinC!mica econC3mica que se comenzC3 a construir a escala global.

La segunda fase: 1968-2018

En este nuevo escenario, en los siguientes 50 aC1os que median entre las manifestaciones estudiantiles de Tlatelolco en MC)xico, las luchas obrero-estudiantiles de CC3rdoba, las huelgas estudiantiles, la muerte de LC-ber Arce en Montevideo, y el momento actual, la educaciC3n superior cambiC3 radicalmente en todo el continente, asC- como en todo el mundo mC!s allC! de diferenciados matices y entonaciones, acicateada por el inicio de un nuevo ciclo tecnolC3gico. Con muchos nombres, como sociedad de la informaciC3n, digital, posindustrial, etc., se impulsa una reorganizaciC3n del sistema econC3mico a escala global, mediante la creaciC3n de nuevas empresas y productos con contenidos digitales, al tiempo que destruye las estructuras productivas tradicionales de la industrializaciC3n B+fordistaB; con la cadena de montaje y la producciC3n analC3gica.

En este contexto, la demanda de formaciC3n de competencias profesionales superiores en AmC)rica Latina comenzC3 a crecer, primero lentamente y luego en forma mC!s dinC!mica a medida que se consolidaba el cambio econC3mico favorecido por los procesos de apertura externa en los aC1os ochenta y noventa y que transformaban las estructuras productivas. En esta C)poca los salarios profesionales crecieron ampliamente, se constituyeron en un incentivo superior a la formaciC3n universitaria, asC- como el aumento de la cobertura. Con ello, y ante la reafirmaciC3n del carC!cter gratuito del ingreso al sector pC:blico y las limitaciones de los recursos pC:blicos para cubrir las nuevas demandas de los segmentos medios, se establecieron cupos y limitaciones de acceso que contribuyeron al inicio de una diferenciaciC3n institucional, fundamentalmente a travC)s de la expansiC3n acelerada de nuevas instituciones de educaciC3n superior bC!sicamente privadas. Se constituyC3 como una segunda reforma universitaria que llamamos de diferenciaciC3n institucional, y que, gracias al crecimiento de la matrC-cula privada, permitiC3 que la cobertura total alcanzara el 50B % para 2018.

En el sector pC:blico, frente a las tradicionales universidades coloniales y republicanas, irrumpieron nuevas instituciones con menos calidad y autonomC-a y mC!s regionalizadas. En Venezuela las universidades experimentales; en la Argentina, las universidades derivadas del Plan Taquini, y en MC)xico o el Brasil las universidades estaduales, entre otros casos. Incluso irrumpieron universidades a distancia en Colombia, Venezuela y Costa Rica. En el sector privado, por su parte, se construyC3 una nueva plataforma institucional mC!s amplia y diferenciada, de instituciones no orientadas exclusivamente a las elites, lo cual contribuyC3 a que el crecimiento de la matrC-cula privada fuese dos a tres veces superior que la del sector pC:blico a escala regional. En este perC-odo, el sector privado pasC3 a constituir el factor fundamental del crecimiento de la cobertura universitaria en la regiC3n, asC- como del egreso profesional e incluso del cambio en la composiciC3n de la poblaciC3n econC3micamente activa.

La incidencia del sector privado en la matricula total pasC3 de cerca del 30,5B % en 1970, a casi el 52B %, en tanto que el sector pC:blico inversamente bajC3 del 69,5B % de la matrC-cula a aproximadamente el 48%B %. Se llegC3 al momento actual de una cobertura regional del 50B % con 27 millones de estudiantes, gracias a que la matricula privada alcanzC3 un poco mC!s de la mitad. AsC- podrC-amos dividir hoy la torta de la educaciC3n superior regional en 4 porciones: 25B % en el sector privado; 25B % en el sector pC:blico y 50B % fuera de las aulas universitarias.

Cuadro 1: Cobertura total e incidencia privada en la educaciC3n superior en AmC)rica Latina

1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2018
Cobertura AmC)rica Latina 6,9% 11,3% 13,4% 17,5% 16,9% 18,6% 22,6% 30,8% 40,0% 46,8% 50,4%
MatrC-cula en millones de estudiantes 1,6 3,1 4,6 5,9 6,7 8.1 11.3 15,9 21.3 25,5 27,5
Incidencia privada 30.5% 31,1% 31.6% 32.6% 34,4% 38,5% 44,9% 45.9% 47.9% 49.1% 52%

El perC-odo referido lo podemos dividir en dos subperC-odos claramente diferenciados en el marco de la instauraciC3n de la revoluciC3n tecnolC3gica digital y la construcciC3n de una nueva economC-a.

Primera etapa de la educaciC3n privada: 1968-2000

Durante la primera etapa entre 1970 al 2000, el crecimiento del sector privado se apoyC3 de forma dominante en la creaciC3n de nuevas instituciones de educaciC3n superior. Esta aumentC3 los niveles de formaciC3n de capital humano y del egreso, puesto que el sector privado tiene una mayor eficiencia de titulaciC3n frente al sector pC:blico gracias a una mayor predisposiciC3n a la eficiencia y al ahorro de los recursos propios que tienen sus estudiantes. El ingreso del nuevo sector privado mC!s competitivo agregC3 mayores competencias al aportar estructuras curriculares mC!s flexibles y ajustadas a las diversas demandas de las personas, programas mC!s pertinentes a los mercados de trabajo, o incluso menores niveles de complejidad tC)cnica o de costos, gracias a una mayor oferta en los niveles 5A y 5B correspondientes a tC)cnicos, tecnicaturas y terciarios.

Esta primera fase se caracterizC3 por un crecimiento privado sin la presencia de mecanismos de aseguramiento de la calidad. Su expansiC3n tambiC)n se facilitC3 por los escasos recursos presupuestales pC:blicos adicionales y las dificultades para la introducciC3n de cambios curriculares rC!pidos en las instituciones de educaciC3n superior pC:blicas, que tendieron a mantener sus modelos acadC)micos tubulares, poco flexibles y con pocas competencias prC!cticas. Ello facilitC3 la expansiC3n de la educaciC3n privada, donde dos tercios de su cobertura pasaron rC!pidamente a darse en horarios nocturnos, con ofertas con mayor demanda de mercado y menos costos. De estudiantes hombres y urbanos, se pasC3 a estudiantes en su mayorC-a mujeres, que a la vez trabajaban, de los segmentos sociales B y C.

La educaciC3n superior privada tuvo, ademC!s, una creciente incidencia en los posgrados al competir por precios, en tanto allC- el acceso al sector pC:blico es arancelado, no se da en condiciones de gratuidad o subsidiado como es dominante en su oferta de grado en la regiC3n. Los posgrados se han constituido casi en la C:nica palanca para obtener ingresos complementarios por parte de las universidades pC:blicas. Salvo en el Brasil, donde hay restricciones a la habilitaciC3n de posgrados en estricto sentido y las ofertas pC:blicas son gratuitas, en casi toda la regiC3n, en el sector de posgrado, sobre todo en los niveles de especializaciC3n y maestrC-a, actualmente la cobertura privada es superior a la cobertura pC:blica.

Como hemos referido, esta nueva etapa correspondiC3 tambiC)n a un nuevo ciclo econC3mico y social iniciado en los aC1os setenta a escala global, y que en la regiC3n se expresC3 en el inicio de los procesos de apertura externa y el aumento de la reestructuraciC3n de las tradicionales economC-as sustitutivas. La desregulaciC3n, la reducciC3n del tamaC1o del Estado y el impulso a las exportaciones primarias fueron los ejes del nuevo modelo. Las nuevas universidades, por su parte, no se asemejaron a las tradicionales instituciones de elites, sino a un nuevo tipo de instituciC3n focalizada en la absorciC3n de la demanda excedente. A medida que mC!s personas demandaban acceso gratuito y que las universidades pC:blicas establecC-an esquemas mC!s selectivos de ingreso, se ampliaba la diferenciaciC3n institucional centrada dominantemente en la expansiC3n de un sector privado menos elitista y una expansiC3n de la oferta orientada a absorber la demanda excedente del sector pC:blico. AsC-, en esta nueva etapa, hubo una enorme expansiC3n privada que se beneficiC3 tambiC)n de ausencias de estC!ndares de calidad, ademC!s de las limitaciones financieras al acceso a las instituciones pC:blicas.

Las nuevas instituciones privadas eran pequeC1as, lo que facilitC3 que, para fines del siglo XX, existieran en la regiC3n mC!s de 10.000 instituciones de educaciC3n superior, de las cuales los 2/3 eran privadas. El crecimiento regional de instituciones entre 1994 y el 2000 fue de 1,3 de nuevas instituciones por dC-a, como expresiC3n de un crecimiento por diferenciaciC3n institucional.

Segunda etapa de la educaciC3n privada: 2000-2018

Desde fines de los aC1os noventa aproximadamente, se concluyC3 relativamente la primera etapa de la transformaciC3n de la educaciC3n superior en AmC)rica Latina, centrada en la construcciC3n de una nueva infraestructura institucional, dada especialmente por un nuevo sector privado, asC- como tambiC)n pC:blico, en general de instituciones mC!s pequeC1as, mC!s regionales y de menores recursos.

La fase se inicia marcada por el cambio de la polC-tica pC:blica que se orienta a controlar la calidad y limitar el ingreso de nuevas instituciones en el marco de un nuevo paradigma sobre la regulaciC3n y sobre lo pC:blico. Este proceso fue resultado tambiC)n de una postura mC!s radical de los gobiernos en la protecciC3n de la calidad como resultado de la ausencia previa de fuertes controles de calidad y de la valorizaciC3n de la educaciC3n superior como un bien pC:blico. Ello se expresC3 en el inicio de polC-ticas de aseguramiento de la calidad con mayores regulaciones, que limitaron el acceso de nuevas instituciones y que terminaron beneficiando a algunas universidades que lograron consolidarse.

La nueva polC-tica pC:blica estuvo acompaC1ada por una mayor dotaciC3n de recursos econC3micos tanto de los gobiernos como de las familias y por un aumento de las transformaciones en las estructuras de las demandas de empleo, que impulsaron el aumento de la matrC-cula y el pasaje desde una educaciC3n superior de elites hacia una educaciC3n superior de masas a escala regional. La regulaciC3n pC:blica limitC3 el ingreso de nuevas instituciones, lo que facilitC3 la consolidaciC3n de mayores escalas del sector privado y el pasaje desde el crecimiento anterior, que fue por diferenciaciC3n institucional, hacia un nuevo crecimiento de la cobertura marcado por la concentraciC3n institucional. El ingreso del sector privado a la oferta a distancia y virtual y el ingreso de grupos transnacionales en los mercados locales de educaciC3n superior acompaC1ados de altos recursos y escalas internacionales de sus ofertas propiciaron este cambio.

Este es un proceso que hemos visualizado como la Tercera reforma de la educaciC3n superior en AmC)rica Latina, que estC! caracterizado por la regulaciC3n; ademC!s, se ha dado un proceso de virtualizaciC3n (ofertas a distancia) e internacionalizaciC3n (instituciones internacionales) en la educaciC3n superior.

En esta etapa, en general, aunque se produjo una limitaciC3n a la libre expansiC3n de la educaciC3n privada, especialmente en lo referido a la creaciC3n de nuevas instituciones, y donde a la vez hubo mayores exigencias para el licenciamiento de programas en el sector privado, tambiC)n se han abierto nuevas ventanas de oportunidades para la demanda, las que fueron aprovechadas por el sector privado a escala regional, con la habilitaciC3n de ofertas a distancia y virtuales. AdemC!s, en 12 paC-ses se autorizC3 la gestiC3n institucional del sector privado mediante sociedades anC3nimas, lo que permitiC3 mayores niveles de financiamiento y de inversiC3n del sector privado.

Las exigencias de nuevos estC!ndares bajo un prisma centrado en la educaciC3n como un bien pC:blico, muy asociado a un arquetipo de universidad pC:blica autC3noma y con escasa mirada a las diferencias de las demandas laborales y a las tipologC-as universitarias, propendieron hacia polC-ticas pC:blicas orientadas a la conformaciC3n de sistemas de educaciC3n superior homogC)neos. Esto se ha ido expresando en una tendencia regional a la sobrerregulaciC3n a travC)s de diversidad de organismos pC:blicos de licenciamiento, agencias de acreditaciC3n, colegios y asociaciones profesionales, etc., asC- como de legislaciones diversas, como normas laborales u otras, y de convenios internacionales. Todo ello, mC!s allC! de limitar la capacidad de innovaciC3n, la flexibilidad y la autonomC-a que requiere la gestiC3n de la educaciC3n superior, propendiC3 a reducir el crecimiento de nuevas instituciones y, en muchos casos, a facilitar la reducciC3n de unas escalas en detrimento de otras que crecC-an muy por encima del resto.

Estas sobrerregulaciones, en un contexto de aumento de los recursos pC:blicos y de ingresos de las familias, lograron mejorar la calidad sin afectar el crecimiento de la cobertura. AdemC!s, favorecieron un crecimiento por concentraciC3n, apoyado en escalas superiores, para poder responder al incremento de las exigencias pC:blicas y un ingreso de instituciones externas con mochilas de apoyo financiero mC!s importantes. AsC-, en esta etapa, cada vez menos instituciones privadas tienen un mayor porcentaje de la matrC-cula mC!s alta en los distintos paC-ses, pasando muchas de ellas de micro a macrouniversidades privadas gracias a las limitaciones al ingreso de nuevos competidores; y a la vez, entre estas instituciones, muchas de ellas han tenido alianzas o participaciones accionarias de grupos financieros tanto internos como externos.

Las polC-ticas de regulaciC3n han propendido a ser sistC)micas. Sin embargo, dada la fuerte autonomC-a en tC)rminos polC-ticos o legales, han terminado focalizC!ndose mC!s, o exclusivamente, en el sector privado, lo que reafirma en esos casos el escenario de dos sectores y dinC!micas binarias y mantiene las tradicionales ineficiencias y distorsiones de la educaciC3n superior de la regiC3n. En tal sentido, de la dinC!mica universitaria pC:blica con autonomC-a y privada basada en la libertad de mercado, se ha ido pasando lentamente hacia un modelo pC:blico con regulaciC3n sistC)mica externa, pero que en algunos paC-ses como Bolivia, el Uruguay, PanamC!, la RepC:blica Dominicana, Guatemala y El Salvador mantiene el modelo binario de autonomC-a pC:blica y regulaciC3n privada, que sostiene sistemas universitarios dC)biles por ausencia de estC!ndares comunes de la oferta institucional y profesional. La ausencia de tipologC-as universitarias diferenciadas, de agencias de evaluaciC3n externas de las instituciones de educaciC3n superior o de financiamientos diferenciados reafirma aC:n esas asimetrC-as institucionales e informacionales en los mercados de trabajo profesionales, asC- como en la selecciC3n de los accesos a las universidades por parte de los estudiantes.

Adicionalmente, es de destacar que desde los aC1os 2000 el aumento del rol regulador del Estado sobre las instituciones, especialmente las privadas, ha encarecido los costos educativos, lo cual solo ha podido ser compensado, en el sector pC:blico, por el aumento de los recursos fiscales y, en el sector privado, por el incremento de los ingresos de las familias o por mayores escalas y mC!s profesionalismo en la gestiC3n.

Todo ello ha permitido que la educaciC3n superior privada (ESP) haya crecido en tC)rminos absolutos en toda la regiC3n desde los aC1os 2000, manteniendo un crecimiento similar al sector pC:blico mC!s allC! de la polC-tica pC:blica. La expansiC3n del sector privado no fue inversamente proporcional al incremento de los recursos pC:blicos, sino a su propia diferenciaciC3n, a sus niveles de selectividad y a los niveles de calidad de la oferta pC:blica mC!s que al tipo de regulaciones estatales.

AsC-, en esta segunda fase, la educaciC3n superior privada pudo mantener su crecimiento y conformarse, como la mitad de la educaciC3n superior de la regiC3n, gracias a tres orientaciones:

En primer lugar, por una concentraciC3n institucional, en cuanto hubo un menor crecimiento en la cantidad de instituciones privadas frente a la matricula, que permitiC3 un aumento de las escalas de las instituciones en general. Cada vez menos instituciones pasaron a tener un porcentaje mayor de la matrC-cula total. En aquellos paC-ses en que se crearon nuevos marcos normativos que favorecieron una gestiC3n privada a travC)s de asociaciones anC3nimas, la concentraciC3n institucional ha sido todavC-a mayor. En tal sentido, han sido las polC-ticas pC:blicas en los C:ltimos veinte aC1os las que han favorecido el crecimiento por concentraciC3n institucional privada y no por diferenciaciC3n institucional privada, a travC)s del aumento de las escalas. El cierre de las microuniversidades, su reducciC3n o su venta, han sido los mecanismos que acompaC1aron la concentraciC3n junto con las restricciones a la habilitaciC3n de nuevas universidades. AsC-, las pequeC1as instituciones o microuniversidades en casi todos los paC-ses han decrecido, acicateadas por las mayores exigencias de los sistemas de aseguramiento de la calidad. En suma, en casi todos los paC-ses, de forma diferenciada segC:n las situaciones, muchas universidades han sido absorbidas, compradas, cerradas o limitadas en su crecimiento por los gobiernos.

En segundo lugar, por el crecimiento de la oferta privada de educaciC3n superior a distancia y virtual a escala regional, en parte asociado a la propia complejidad que tienen estos procesos de gestiC3n educativa, y en parte a la mayor capacidad del sector privado de realizar inversiones en tecnologC-as de comunicaciC3n e informaciC3n, lo cual ha reafirmado la concentraciC3n por aumento de las escalas. Mientras que la educaciC3n superior a distancia representaba el 1,3B % de la matrC-cula en los aC1os 2000, con un peso dominante del sector pC:blico, para el aC1o 2018, ella representa entre el 12B % y el 14B % de la cobertura total, y tiene un peso mC!s importante del sector privado al cubrir probablemente cerca de los 2/3 de la matricula total a distancia y virtual.

Y, en tercer lugar, por la internacionalizaciC3n y el cambio en los sistemas de financiamiento que se expresaron en el ingreso de instituciones internacionales vC-a compra o alianza, y que, ademC!s en el caso del Brasil, se asociC3 a una amplia adquisiciC3n de instituciones gracias a la captaciC3n de los recursos financieros a travC)s de la Bolsa de Valores. La habilitaciC3n del funcionamiento de las universidades a travC)s de sociedades anC3nimas, en MC)xico, Honduras, Costa Rica, PanamC!, el PerC: y el Brasil, permitiC3 el ingreso de elevadas inversiones que acicatearon el crecimiento del sector privado. El sector privado transnacional representa cerca del 5B % de la matrC-cula total.

Conclusiones

En este largo perC-odo de 100 aC1os, de un sector universitario minC:sculo y cuasi monopC3lico pC:blico, AmC)rica Latina ha pasado a tener un gran sector universitario con tres C!mbitos con similares dimensiones: pC:blico y privado nacional, y un nuevo sector privado internacional. Igualmente, tambiC)n cabe incorporar, aunque ello no ha sido objeto de C)ste artC-culo, el peso de la educaciC3n a distancia y virtual, la educaciC3n tecnolC3gica y la educaciC3n for profit, entre otras tipologC-as universitarias a destacar. Ello ha sido derivado del aumento de las demandas de acceso y de las demandas de empleo, de polC-ticas pC:blicas de apertura a la oferta privada, asC- como del mantenimiento de un modelo de gratuidad pC:blico que no logra cubrir todas las demandas de acceso en igualdad de condiciones.

De un sector regulado, dependiente de los ministerios y de los gobiernos, previo al movimiento reformista, se pasC3 a un sistema autC3nomo y colegiado que llevC3 a su eclosiC3n en los sesenta. Este sistema tuvo desde entonces una inflexiC3n hacia una dinC!mica de gobernanza que ha vuelto a tener regulaciC3n para el sector pC:blico y, de forma dominante, para el privado, salvo en muy pocos casos (Uruguay, Bolivia, El Salvador, Guatemala, la RepC:blica Dominicana, Costa Rica) donde la polC-tica pC:blica solo regula al sector privado, mientras que las universidades pC:blicas se autorregulan en el marco de un modelo de autonomC-a mC!s tradicional gestado en las anteriores situaciones de monopolio o de cuasi monopolios nacionales de la universidad pC:blica dominante. Igualmente, en este largo perC-odo, se ha pasado de una educaciC3n superior solo nacional a una dinC!mica universitaria tripartita, donde aun cuando el sector nacional es altamente mayoritario, el sector trasnacional ya representa cerca del 4B % o 5B % de la cobertura, que es una dimensiC3n similar a la que ostentaba el sector privado nacional hace 100 aC1os.

La gratuidad de la educaciC3n superior pC:blica se ha consolidado en toda la regiC3n y ha continuado aumentando, pero, aun a pesar de su diferenciaciC3n, en casi todos los paC-ses se han incrementado los mecanismos selectivos de acceso a unas instituciones, al tiempo que es menor o totalmente abierto en las otras instituciones pC:blicas. Sin embargo, si tomamos la dimensiC3n de los accesos gratuitos frente a los accesos arancelados en todo el sistema, la educaciC3n arancelada es mayor, pero descansa casi exclusivamente en el sector privado. Hay un pasaje desde una educaciC3n arancelada en el sector pC:blico hacia una educaciC3n no arancelada, pero aquella arancelada del sector privado es mayor. La educaciC3n superior en todo este tiempo ha aumentado su diferenciaciC3n y ha alcanzado niveles de calidad elevada, pero siempre por debajo de los niveles internacionales. Aunque hay instituciones privadas entre las universidades de mayor calidad, la dominancia de los estC!ndares de calidad, medida por los rankings, corresponde a las universidades pC:blicas, y entre estas, a las autC3nomas, pero no con los modelos tradicionales colegiados, sino con formas de gestiC3n mC!s eficientes, tales como la UNAM, USP, UNICAM, sistemas selectivos de acceso y orientaciC3n hacia los postgrados. En los casos sin selecciC3n o diferenciaciC3n (el Uruguay y la Argentina), en el sector pC:blico se aprecian el desbordamiento de los estudiantes y altas deserciones de los segmentos medios y bajos, junto con una mayor fuga de las elites hacia las universidades privadas.

Sin embargo, a pesar de la ausencia relativa de una planificaciC3n integrada entre el sector estatal y el privado y la existencia de dinC!micas de tensiC3n y de conflicto permanente, en los temas de regulaciC3n relativa y especialmente en los temas financieros, existe una cierta complementariedad en la educaciC3n superior regional entre ambos subsectores. Se destaca un mayor peso del sector estatal en las C!reas de investigaciC3n y en los niveles doctorales, asC- como una mayor incidencia del sector privado en las C!reas de posgrados de especializaciC3n y en las ofertas profesionales, y una competencia localizada en el sector de posgrado con base a aranceles, mientras que en el grado, la competencia es baja al haber gratuidad. Los sectores de altos ingresos en casi toda la regiC3n tienen a sus hijos en la educaciC3n privada que es donde se forman las elites, en tanto en el sector pC:blico se habilitan los mecanismos de movilidad social y de reproducciC3n de las capas medias.

Se evidencia la existencia de una relativa especializaciC3n y divisiC3n de funciones entre ambos sectores. El sector privado tiene un posicionamiento tanto hacia la C)lite de la pirC!mide de los mercados de trabajo como hacia los niveles inferiores de la formaciC3n tC)cnica y profesional, en tanto que el sector pC:blico, mC!s allC! de su diferenciaciC3n y matices nacionales, tiende a cubrir demandas intermedias tanto en tC)rminos sociales como de puestos de mercados de trabajo. Hay, en tal sentido, una relativa diferenciaciC3n y complementariedad de funciones entre el sector pC:blico y privado, mC!s allC! de las tensiones y la ausencia de polC-ticas sistC)micas.

A 100 aC1os de CC3rdoba, hay otra educaciC3n superior en AmC)rica Latina, muy distinta de la que soC1aban los pocos estudiantes elitistas que escribieron el Manifiesto Preliminar de entonces. Y lo mC!s notorio en el cambio no ha sido solo la dimensiC3n, sino el peso de la educaciC3n privada. CambiC3 probablemente la universidad pC:blica, pero a costa de crear otra universidad privada sin la cual no se hubiera podido alcanzar el acceso a la actual cobertura de masas.

Referencias bibliogrC!ficas

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  1. III Conferencia Regional de la EducaciC3n Superior de la UNESCO, realizada en CC3rdoba, Argentina, coincidiendo con los 100 aC1os del Manifiesto estudiantil de 1918. b)

  2. III UNESCO Regional Conference on Higher Education, held in CC3rdoba, Argentina, coinciding with the 100th anniversary of the 1918 Student Manifesto.b)

  3. Director AcadC)mico de la Universidad de la Empresa (UDE). Economista, doctor en EducaciC3n; doctor en Derecho; especialista en temas de gestiC3n y polC-ticas universitarias. Categorizado en el Nivel II por el Sistema Nacional de Investigadores bSINb del Uruguay. Es Director del Observatorio de la EducaciC3n Virtual (Virtual Educa). En Argentina coordina el Doctorado en EducaciC3n Superior Universitaria (Universidad Abierta Interamericana bUAIb, UA, y UNRN). Ha publicado una importante cantidad de libros por tres de los cuales ha recibido el Premio Nacional de Letras del Uruguay. Reconocido con siete Doctorados honoris causa por distintas universidades de la regiC3n.b)

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